martes, 30 de junio de 2009

¿Golpe de Estado?

A la madrugada del pasado domingo 28 de junio el ejército hondureño depuso al presidente Manuel Zelaya y tomó las medidas de fuerza necesarias para evitar un alzamiento popular contra la controvertida decisión. Horas más tarde la prensa mundial calificaba el hecho como un infame golpe de estado.

Los militares que supuestamente dieron el golpe no se tomaron el poder, simplemente se limitaron a llevar sano y salvo al mandatario a Costa Rica y a esperar que el Congreso de la República en uso de sus facultades nombrara un nuevo presidente interino mientras se convocan elecciones extraordinarias. Todo esto al parecer en cumplimiento de una orden de la Corte Suprema de Justicia que había declarado ilegales algunos actos del presidente Zelaya y ante la incapacidad de la fiscalía de ejecutar dicha orden.

El presidente Manuel Zelaya, exitoso empresario maderero y caballista, siendo parte de la oligarquía local fue elegido por el derechista Partido Liberal pero una vez en el poder sorprendiendo a sus partidarios estrechó relaciones con Hugo Chávez, viró su discurso y proceder hacia la izquierda y comenzó a hablar de revolución pacifica y de cambios constitucionales reeleccionistas sin tener mayor eco en el congreso ni en las toldas de su partido. El último de sus fallidos intentos por cambiar la constitución para poder reelegirse lo hizo el pasado sábado al convocar por decreto una consulta popular que aprobara la formación de una Asamblea Constituyente.

Dicha iniciativa según el presidente de la Corte Suprema de Justicia “desobedece el fallo judicial de la sala de lo Constitucional, así como del Congreso Nacional, y el Ministerio Público.” Por eso el poder Judicial considera “que las Fuerzas Armadas como defensores de la Constitución han actuado en defensa del Estado de Derecho obligando a cumplir las disposiciones legales a quienes han actuado en contra de las disposiciones de la Carta Magna” tratando con ello de “ devolver al Estado de Honduras al Imperio de la Ley”.

Los acontecimientos de Honduras nos llevan a preguntarnos hasta dónde deberíamos dejar a un presidente cambiar la constitución de su país para sus beneficios personales o los de su partido ante la casi decena de presidentes latinoamericanos que han reformado las cartas magnas de sus países en aras de eternizarse en el poder o de enriquecer a sus familias y amigos cercanos.

América latina está construyendo sus nuevas democracias a punta de encuestas de opinión y de índices de popularidad permitiendo laxamente que principios popularmente aceptados y teóricamente correctos sean cambiados al vaivén de las necesidades personales de un cierto grupo de tiranos que se creen indispensables. Nadie parecía preguntarse en América latina que era lo legítimamente correcto ni hasta donde llegaba el espíritu de sus leyes forjadas duramente en los casi doscientos años de independencia que tienen las naciones de éste continente, hasta que ese pequeño y cálido país centroamericano ha decidido de manera ejemplar poner fin a ese pobre circo de monarcas democráticos.

Por supuesto no sorprende ver a Chávez, Morales, Correa, Uribe, Lula da Silva, Ortega y demás reelegidos rasgarse las vestiduras por la audaz decisión del ejército hondureño de deponer al presidente Manuel Zelaya protegiendo su constitución y siguiendo órdenes de la Corte Suprema de Justicia.

Darío Ortiz
El Nuevo Día, miércoles 1 de julio 2009

martes, 23 de junio de 2009

William Ospina: conquistador de América

América latina fue descubierta hace cincuenta años. Fue descubierta entre los anaqueles y las estanterías de una librería en Barcelona donde vendían ediciones de bolsillo. Fue descubierta por un grupo de temerarios que emprendieron sin saberlo un viaje a lo desconocido y se toparon con un continente perdido. La noticia rápidamente se extendió por todo el orbe y se tradujo velozmente en otras lenguas que hicieron eco del hallazgo.

Los navegantes usaron mapas imperfectos. Un pedazo de Centro y Suramérica, lleno de metáforas y de licencias poéticas, había sido esbozado por Rubén Darío, José Asunción Silva, y por otros navegantes solitarios hace más de un siglo. En medio de los océanos y de las calles de Barcelona, donde naufragaban de vez en cuando, leían malas traducciones de libros en inglés escritos en un país que ya tenía cincuenta estados y había ganado algunas guerras. Todos montaban carabelas dibujadas por otros navegantes.

Dicen que las naves eran de Seix Barral y estaban comandadas todas ellas por una almirante de nombre Carmen Balcells quien rápidamente entre sus capitanes dividió la nueva tierra dándoles el título de adelantados: a un tal Vargas Llosa le asignó el virreinato del Perú; a Cabrera Infante Cuba; a Carlos Fuentes todo el país de los Aztecas; a García Márquez la costa atlántica, que va del mar hasta donde se da el banano en la cordillera; y el sur, el sorprendente sur, se lo dejó a Donoso y a Cortazar.

Descubriendo a América latina desde París y Barcelona le enseñaron a España como escribir en castellano.

Después, o talvez antes, tres docenas de países, un puñado de generales, cincuenta tiranos y algunos piratas hicieron de América un tablero de parchís dividido entre rojos, azules, amarillos y verdes teorizando sobre mitos fundacionales, creando negocios ilícitos y escribiendo aburridos guiones de películas que afortunadamente nunca se han filmado.

Pero la recién descubierta América necesitaba que también la conquistaran más allá de los burdeles peruanos o de la zona bananera y entonces llegó Usúa a recorrer la cordillera inhóspita y Cristóbal Aguilar a narrar los viajes por la amazonía con su hambre ancestral buscando el país de la canela. América latina, y sobre todo Colombia, ansiaban de alguien que intentara comprenderlas en su inocente complejidad conquistándolas desde adentro y entonces llegó William Ospina.

Sin boom latinoamericano ni carabelas de Balcells, William caminó por tierra firme, y no desde París o Barcelona sino desde las montañas del Tolima y la sabana Bogotana; y no de la mano de los narradores anglosajones, sino a través de los ojos clarividentes de un ciego llamado Borges, en una América mestiza donde moran los desconocidos habitantes de la franja amarilla que también llevan en su sangre la sangre del África negra que perdió a Rimbaud.

Contrario a lo que se podía creer la América latina, descubierta hace cincuenta años, no busca virreyes nombrados desde España. América busca la memoria de sus pueblos derretidos en el sudor del trópico, en la humedad de sus selvas, en las aguas de mil ríos que riegan llanos y pampas desde los Andes y en el callejón del olvido. América con sus lenguas ancestrales que le han enseñado español a España, con sus aventureros y su exótica fauna de hombres mitológicos, necesita conquistarse así misma al despertar de la amnesia que le impide reconocerse unida y única en su infinita diversidad.

América latina fue descubierta hace cincuenta años desde París y Barcelona y ahora hombres como William Ospina la conquistan, palmo a palmo, desde los pasillos olvidados de la historia, nuestra historia, aquella que nos permitirá un día ver de su mano el país del futuro.

Darío Ortiz

sábado, 6 de junio de 2009

Yo soy Enrique Saldaña



Los antiguos dioses de la tierra tolimense, dominados a punta de la espada y el misal, terminaron refugiados en la memoria ancestral de los hombres, en la palabra inmaterial de tradiciones orales, en el susurro del viento, en el chasquear del agua, en el recodo del camino incierto y en la oscuridad de la noche campesina. Tan palpables como el calor de nuestro llano ardiente reviven en cada fiesta popular sin necesidad de sacrificios ni rituales.

Sus rostros sintéticos quedaron en la piedra y en el oro de nuestros ancestros tomando forma humana cada vez que el pintor, el dibujante, el escultor o el alfarero los descubren en el rostro de una mujer, en el cuerpo de una amada, en la dura piel de un hombre tostado al sol o en la barba hirsuta de algún bohemio.

Siendo parte de nuestro patrimonio como raza y cultura, -pobladores de esta tierra sagrada-, podemos preguntarnos: ¿los mensajes de estos dioses mitológicos podrían aportarle algo al hombre de hoy como los mitos griegos hicieron con el psicoanálisis?, ó más aún, ¿ pueden actualizarse en la medida de nuestras necesidades y temores?

Tal vez esas son las preguntas que encierran las obras de artistas como Enrique Saldaña que los han convertido en habituales habitantes de sus talleres y de sus obras. Talvez las esculturas recientes de Saldaña respondan con creces a esas preguntas: dándole nuevas formas a los viejos mitos.

Pero más allá de la imaginería evolucionada, hacia lo abstracto y sintético de un escultor que caminó también por el realismo descriptivo, la nueva obra corresponde a un arduo trabajo de algo más de dos años en los que el escultor puso en juego toda la experiencia obtenida por casi tres décadas de experimentación y aprendizaje -que él mismo se financió mientras elaboraba las obras que le encargaban las alcaldías, las iglesias y las gobernaciones gracias a su talento nato para la forma-.

Ya de por sí este artista ibaguereño tiene el bagaje de haber sido el escultor monumental más prolijo en la historia de nuestra región colocando bustos, estatuas y monumentos a lo largo y ancho de nuestra geografía donde próceres y prohombres fueron erigidos al lado de santos religiosos, caciques guerreros y hermosas mujeres mitológicas.

Sin ningún tipo de conocimiento previo sobre manejo y combinación de metales Enrique muchos años atrás había creado un taller de fundición donde consiguió dominar las aleaciones de bronce y la técnica de la cera perdida, así como la talla en piedra, con una pericia técnica comparable a los talleres centenarios de otros continentes. Y es en ese laboratorio, -nombre que en Italia se le da a los talleres de escultura-; Saldaña procesó y creó los materiales necesarios para expresar sus formas nuevas llenas de curvas suaves, movimientos circulares y finas síntesis de la figura; vaciados de resinas y concretos, morteros de cuarcita, figuraciones de acero y forja, hierro soldado, mármol tallado al lado de las terracotas y de sus ya conocidos bronces a la cera perdida.

Sus obras, sus propias obras, durante años no pasaron de ser muchas veces pequeñas piezas que el artista enviaba a exposiciones y concursos mientras que lo mejor de sus esfuerzos se iba en la creación de los grandes monumentos que le encargaban, pero algo navegaba en su espíritu que no había tenido oportunidad de aflorar hasta que planteó la veintena de trabajos que ahora tenemos ante nuestros ojos. Hasta que se propuso el reto de crear una escultura que hablara un lenguaje más universal y contemporáneo. Hasta que tomó la decisión de que toda su fuerza creadora comenzara a fluir a través de su talento para encontrar una forma que le fuera única.

El camino ha sido largo pero el resultado fructífero. Con el paso del tiempo y el esfuerzo constante y denodado Enrique Saldaña, pasó de joven soñador a acuciante emprendedor, de modelador de barro a experto fundidor y de artífice aprendiz a maestro escultor. Ahora en plena madurez y desarrollo de su talento de experimentado escultor, con dominio de todos los materiales, pretende devenir en arte toda su obra y ganarse con ello el respeto que todo artista merece.

Creo que la ruta nueva que está tomando Saldaña es la más complicada y difícil, la que exige más de su espíritu y el esfuerzo pleno de lo mejor de su facultades. Pero frente a las obras, que he visto crecer y madurar, estoy seguro que como en todos los retos anteriores también en éste saldrá airoso y aunque en su obra pasada y en la actual siempre han estado presentes esos mitos inmortales del Tolima, -que han habitado bajo el cobertizo de su taller-, creo que en su nueva producción no son más que una excusa para dar lo mejor de si mismo.

En ésta nueva etapa sus obras además de hablarnos del pasado mitológico nos crean vasos comunicantes con artistas de otras latitudes y más cercanos en el tiempo, podemos entrever en ellas un dialogo con obras de Miró, Dalí o de Chillida, con las bañistas que en los años treinta pintara Picasso o con sus esculturas de los años veinte y cuarenta.

Por eso los dioses y las leyendas, las abstracciones surgidas de la tierra que ama que todavía hacen parte del tema de sus esculturas, me aventuro a sugerir que no son sino una coartada para decir abiertamente “Yo soy Enrique Saldaña y ésta es mi obra”.

Darío Ortiz

El Mundo era una fiesta


Hace un par de meses escuché atónito como un magnate resumía la situación actual de la economía con la frase: “simplemente se acabó la fiesta”. -¿Fiesta? ¿Cuál fiesta? - Me pregunté inmediatamente y al verificar luego datos y cifras estadísticas, mientras la tierra entera se enfrenta como puede a una enorme crisis financiera, me entero que el mundo era una fiesta. Una fiesta donde la economía crecía y crecía, la producción industrial aumentaba y con ellas las exportaciones y las importaciones; el desempleo bajaba, como algunos índices de pobreza y el dinero se contaba por montones.

Incapaces como hemos sido de ver más allá de nuestras propias narices y de nuestras sencillas luchas diarias todavía aquí en Colombia algunos creían que nuestros pequeños triunfos económicos se lograban por el trabajo incansable de un sólo hombre al que por eso mismo no podíamos permitir que bajara de su olimpo. No recuerdo haber leído sobre las repercusiones en Colombia de esa bonanza mundial, en cambió las alabanzas al caudillo por sus políticas económicas se contaban por millares.

Al analizar cuadros y estadísticas que no son ni de ONGs de izquierdas o derechas sino de empresas serias de maniáticos contadores de números, nos damos cuenta que el mundo era una fiesta de cuya torta de dinero nos debía tocar alguna tajada.

Como la mayoría de los países Colombia creció casi en todo del 2000 hasta el 2008. El producto interno bruto PIB subió en promedio 3% al año durante ese periodo con una tasa de crecimiento industrial en promedio de 3,8%, exportando más del doble que al comenzar el milenio y casi ponemos al desempleo en un dígito.

Cifras asombrosas y muy aplaudibles si no nos cuentan que por ejemplo muchos de los países que al comenzar el periodo tenían el desempleo en dos dígitos como nosotros lo dejaron en uno o que un aumento de la producción industrial de más del 3% fue casi la media para los países en vías de desarrollo como Chile que inclusive triplicó sus exportaciones logrando un PIB promedio de casi cuatro por ciento.

Pero claro, “el milagro chileno” dirán algunos lectores a los que seguramente se les escapa que el nada milagroso Ecuador, pese a haber tenido 8 presidentes en ese periodo de tiempo, también triplicó sus exportaciones, bajó un 20% la deuda pública y tuvo un crecimiento industrial promedio de 4.3%

Casi al azar puedo coger las cifras de Vietnam al que recordamos destruido a punta de guerras civiles y napalm no hace muchos años y ver que nuestro PIB creció la mitad que éste lejano país que tuvo una tasa de crecimiento industrial del 13%, que bajó veinte puntos el desempleo y que disminuyó la pobreza a la tercera parte. Parece que a este si lo invitaron a la fiesta uno de cuyos anfitriones fue seguramente China cuyas cifras no vale la pena ni comparar.

Ese índice que indica el porcentaje de gente que vive bajo el nivel de pobreza y que aquí, pese a botar funcionarios honestos y cambiar la forma de medirlo, difícilmente baja del 50%, logrando que estemos entre los treinta países con mayor porcentaje en el mundo, Venezuela lo disminuyó del 67 al 37%, Ecuador del 50 al 38%, Perú lo bajó 10 puntos y Chile lo dejó en 18%.

Si bien nuestro crecimiento económico se debe más a que el mundo era una fiesta donde el dinero abundaba que a las virtudes de algún iluminado, está muy claro que, con 4000 kilómetros menos de carreteras que hace una década y con ese inamovible índice de pobreza pese a tener 30% más de PIB que en el 2000, de esa tajada que nos correspondía a todos a la mayoría no le han dejado probar ni las migajas; seguramente por el trabajo hábil de algún iluminado.

Darío Ortiz
2 junio 2009

Competitividad y atraso digital

En los primeros meses del año han habido cierto número de encuentros y reuniones como el Séptimo encuentro de Tolimenses que terminó hace pocos días donde se discuten nuestros problemas regionales. Como siempre las conclusiones nos hablan de competitividad por medio de ciencia y grandes negocios y del necesario matrimonio entre la empresa privada, la academia y el estado.

Aunque no asistí a ninguna de esas optimistas reuniones, en las que no fui invitado seguramente por mis posiciones críticas frente a los satisfechos de oficio, me voy a permitir hablar de la industria Gráfica y Editorial, pilar fundamental de la competitividad en el mundo actual; ya que la venta de un producto, la difusión de una idea y el posicionamiento de cualquier marca, depende no solamente de su calidad o de su innovación sino de la idónea publicidad que se haga sobre él y de su correcta presentación a los sectores a los que es dirigido.

Un diario impreso In situ, el editorial regional más prolífico del país, un puñado de revistas así como un número de talleres gráficos y empresas de diseño y publicidad en crecimiento permiten hablar holgadamente de la existencia de una Industria gráfica y editorial. De manera congruente con esa industria la academia aporta con sus carreras de diseño gráfico y publicidad y el Estado con sus no pocas contrataciones a ese sector colaborando con su crecimiento y supervivencia.

Sin embargo los resultados no siempre son los más óptimos o mejor, casi nunca lo son. ¿Porqué? Por un atraso permanente en todo el sector.

Al ver los talleres gráficos encontramos en su mayoría equipos obsoletos que dejaron de cumplir sus funciones en otras latitudes. Se imprime con maquinaria monocolor cuando hace mas de treinta años existe la maquinaria de cuatro y hasta seis colores en otras condiciones de eficiencia y calidad. Los papeles que se usan son papeles nacionales de bajo rendimiento o importados baratos de segunda clase. Todavía se usan planchas y procesos fotomecánicos arcaicos cuando la tecnología digital los arrasó hace ya muchos años y en la mayoría de esos talleres apenas si tienen lo equipos de computador necesarios para abrir los archivos. Todo eso lleva a precarios resultados y a un océano de diferencia entre el producto y la idea, y lo digo conociendo cientos de casos.

¿Pero cual es el nivel de los diseñadores y de los publicistas? Un nivel de un imperdonable atraso tecnológico. Todavía no enseñan en la academia con programas de última generación como debería ser su deber y no lo hacen así porque los profesores no los conocen. Un ejemplo cruel de ese nivel es el de las páginas web hechas en el departamento, son páginas lentas y que fallan constantemente simplemente porque son realizadas la mayoría de los casos con programas incorrectos u obsoletos y con el desconocimiento de procesos eficaces para lograrlas.

Me he sorprendido de lo poco conocida que es la suite de Adobe CS con patentes de 1990 y 2002 cuando ya va en el CS4 con patentes del 2008. Y en tecnología de computadores seis años son un siglo de atraso. Programas como Bridge, Dreamwever, Golive o InDisegn a la vanguardia mundial del diseño ni siquiera circulan en el mercado pirata de Cds en el Tolima, mucho menos van a estar en los computadores de los actuales y futuros diseñadores.

Entonces creo que mucho más allá del optimismo de la Academia o de su anhelado matrimonio con los sectores productivos hay una realidad que se resuelve con más ganas que plata pues el mundo digital está cada día más accesible para el mercado mundial. La competitividad, antes que pensar en proponer cambiar el mundo al hablar de ciencia y negocios imposibles como lo hacen continuamente, puede empezar con que se civilice la Industria Gráfica y Editorial para que se nos permita vender lo que tenemos, al poder difundir y promover idóneamente nuestros productos.

Darío Ortiz

19 mayo 2009

El novel pintor Andres Alarcón


En su carrera vertiginosa por lo nuevo el arte contemporáneo ha trasegado caminos impensables para el pintor de caballete hasta el punto que su oficio pareciera que fuera a desaparecer completamente. Sin embargo en las ocho décadas que nos separan de las primeras propuestas no objetuales de Marcel Duchamp hemos encontrado muchos jóvenes que, sin pretender negar los avances ocurridos durante esos años, se sienten atraídos por el viejo arte de plasmar sus ideas, emociones y experiencias con colores disueltos en aceite y trementina. Andrés Alarcón es uno de esos nuevos talentos que invierten lo mejor de sus horas en la pintura de caballete con fe, convencimiento y dos componentes muy discutidos en la modernidad pero necesarios para el desarrollo de un arte tan exigente: talento y vocación.

Ha buscado como prepararse en aquello que le apasiona en los pocos espacios que todavía sobreviven en Bogotá para ello y con los pocos pintores que pareciera que todavía pueden transmitir las enseñanzas técnicas de ese oficio centenario.

Ha navegado en la red para encontrar su pares en los rincones más lejanos del planeta los cuales, tal ves sin proponérselo, terminan perteneciendo a algo así como una secta secreta cuyo oficio de herejes intentan custodiar fuera de la inquisición de los salones oficiales y del arte estatal hoy decididamente comprometido con las nuevas formas de expresión estética.

Su labor de pintor, su amor por la gran pintura y su notorio talento para el dibujo y la interpretación bidimensional de la realidad, sin embargo no lo alejan del reto de ser un hijo de su tiempo cuya aspiración mayor sería demostrar que la pintura de caballete, el buen hacer y el buen pintar puede llegar a ser un lenguaje de expresión válido para los hombres del siglo XXI.

Darío Ortiz
mayo 2009

Empínate un poco

A propósito de la explotación de la mina de La Colosa en el municipio de Cajamarca, Tolima

Empínate un poco. Empínate un poco y mira a tu alrededor para que veas la tierra yerma. Hasta donde te alcanza la mirada verás arena gris, verás aludes de polvo y terrazas en lo que antes fueron bosques y la fértil tierra negra. No habrá animales aparte del hombre, no habrá el canto de los pájaros o el bramido del ganado, solamente oirás el ulular metálico del viento contra los acantilados de la impalpable arena ácida y los poderosos motores de gigantescas máquinas. Sentirás el olor a tierra muerta que te produce ese paisaje lunar y la fétida mezcla de los químicos letales impregnará tu garganta.

No podrás estar allí sin un permiso especial y sin botas protectoras y seguirás la orden de no tocar la arena, ni el agua y mucho menos beberla. Sabes que no estás en una exploración planetaria a millones de kilómetros sino en medio de la mayor codicia humana, en una explotación minera de oro a cielo abierto. El lugar no importa mucho, el paisaje se repite desde la primitiva África a los desarrollados Estados Unidos y si no haces nada y esperas un poco lo encontraras a escasos kilómetros de donde lees éstas líneas, en medio de la cordillera de los Andes, en medio de los nacederos de agua en las montañas de Cajamarca.

Empínate un poco para que veas un futuro cercano que ya existe en otras minas de América. Al bajar de la mina pasaras por las quebradas de agua contaminada que las llamaran “la venenosa”, “la cianurada” o los otros nombres jocosos con que los habitantes de la región apodan luego esas serpientes mortales que como todo los ríos terminarán llevando su detritus hasta el mar. Desafortunadamente en nuestra cordillera solo dos ríos llevan el agua al océano: el Cauca y el Magdalena. Los mismos que alimentan tierras y ganados con su agua y poblados enteros con sus peces contaminados.

Antes de llegar al pueblo te encontrarás con un sembrado de cercas de alambre que protegerá casas, oficinas y casinos de los dueños extranjeros de ese desastre, que vivirán como en Londres y tendrán una zona llamada forrest hill custodiada por un batallón de mil hombres que velará sus sueños, mientras una policía privada vigilará sus depósitos y sus embarques de oro. Allí serán felices con las mujeres de los obreros que veremos ir y venir por la gran puerta metálica entre las torres de guardia; trabajando en lo único que se les permite en ese negocio de hombres, siendo secretarias, sirvientas o putas.

Las escuelas del pueblo con nombres de reinas vivas o princesas muertas se llenaran de bastardos primorosos de cabello mono y hermosos ojos azules. Ellos gastarán sus tardes de ocio en los casinos, los billares y los burdeles mientras en la noche llegan los obreros y capataces con dinero suficiente para pagar tres veces más por una gaseosa, seis veces más por una cerveza y diez más por una mujer.

Pondrán retenes en la carretera recién asfaltada que algún gobernador construirá con las escasas regalías. Pulverizarán toneladas para obtener un gramo de oro y acabaran montañas para sacar toneladas de oro a cambio de unos pocos gramos para el Tolima.

Los que no consigan trabajo en la mina, ni en los casinos y bares lo tendrán entre la guerrilla o los paras que aterrorizaran la zona pagados lógicamente, como los concejales, los diputados, los alcaldes y los senadores, con granos de oro contaminado.

Empínate un poco para que veas a nuestros dirigentes, con sus briosos caballos pastando sobre sus fértiles sabanas, decidir impunemente sobre el destino de nuestras miserias, a sabiendas que conciencias se compran pero dignidades no, carreteras y billetes se hacen pero ríos no.

Empínate un poco. Empínate un poco y mira el futuro ahora que puedes decidir sobre él antes que tengas que arrodillarte el resto de tu vida para no ver lo que hiciste.

Darío Ortiz
22 de marzo 2009

Libertad de consumo y plan Colombia


El vicepresidente Santos armó un escándalo diciendo una de esas verdades incomodas de las que muchos hablan. El plan Colombia tiene que acabarse. Se armó un tierrero de padre y señor mío con la doble moral que nos caracteriza pues las cifras, los datos y los hechos no solamente demuestran que el plan Colombia han sido inútiles sino que demuestran que treinta años de lucha contra las drogas y los carteles de la droga no han servido para nada. No han traído sino destrucción y muerte mientras que hasta los mismos miembros de los gobiernos son alegres cocainómanos sociales.

Mientras exista un consumo en crecimiento cuya libertad de drogarse hasta morir parece que fuera el gran logro de la revolución francesa, existirá alguien dispuesto a arriesgarlo todo para quedarse con una parte de ese lucrativo negocio. Pura y simple ley de oferta y demanda en la que los americanos son expertos teóricos.

En Estados Unidos la droga no solamente se distribuye con facilidad en clubes sociales, calles y escuelas públicas sino que se encuentran todo tipo de publicaciones enseñando y dando tips para su consumo, manipulación, siembra, preparación etc. Inclusive he encontrado en cadenas de almacenes tan importantes como Virgin Records, juegos para niños enseñando a convertirse en distribuidor eficaz del producto, mostrando como hacerse rico con el negocio de la droga. Además por supuesto de centenares de libros y canciones que invitan directamente a la experimentación con sustancias alotrópicas y fuertes alcaloides.

No haber consumido más de un tipo de droga o llegar a la universidad virgen son signos evidentes de que eres un pendejo para la actual juventud norteamericana.

Y mientras allá defienden su libertad de consumo y hasta la estimulan aquí corren ríos de sangre y corrupción con un negocio que patrocina los peores crímenes de la historia de América. Desde las creativas descuartizaciones de los paramilitares y sus matanzas en serie, hasta las bombas, las minas y los desatinados cilindros de gas de la guerrilla. Desde los asesinatos selectivos y las vendetas de las mafias locales hasta el magnicidio de nuestros líderes o las muertes por inanición de nuestras tribus aborígenes al perder con el glifosato sus precarias cosechas. Miles de compatriotas pudriéndose en las cárceles del mundo y el estigma en la frente de cada colombiano como si el problema de la droga fuera nuestro. Todos esos crímenes injustificables sin que nada disminuya realmente la producción, la siembra, la exportación y por supuesto el consumo.

Pero el gran negocio de la droga y la verdadera corrupción está en las calles norteamericanas y europeas donde el valor del kilo de droga se multiplica varias veces alimentando todo tipo de mafias locales poco perseguidas. No necesitamos que el vicepresidente Santos mañana nos cuente que el verdadero problema de la droga es la salida de capitales del primer mundo. El negocio de la droga colombiana en las cantidades y cifras oficiales del gobierno, antes de que los kilos sean vendidos al menudeo, equivale anualmente al 10% de toda la ayuda económica que el presidente Obama piensa destinar a la salvación de la banca.

El plan Colombia, en su mejor momento no es ni el uno por mil de esa cifra ni equivale siquiera al total del dinero de la mafia colombiana incautado anualmente entre Colombia, Méjico y Estados Unidos. ¿Como quieren entonces vencer a un negocio cien veces más grande? Creo que le salía más rentable al gobierno colombiano cobrarle el famoso 4 por mil a esas toneladas de droga que seguir mendigando el plan Colombia.

Realmente necesitamos cambiar las reglas de juego. O prohibimos y penalizamos internacionalmente el consumo para desestimular la demanda o despenalizamos y estatalizamos la producción para disminuir el precio de la oferta y desbaratar el negocio.

Pero eso talvez nunca pase pues allá necesitan tener a su población drogada y aquí necesitamos esos dólares sucios corrompiéndolo todo, mientras políticos, yupies, moralistas y militares, se llenan las narices y las venas de todo tipo de porquerías.

Darío Ortiz
17 de marzo 2009

¿El justo centro?



Lo primero que uno aprende en composición artística es que si el personaje esta un poco a la derecha o un poco a la izquierda del centro la composición empieza a funcionar, pero que si lo ubicas en toda la mitad, se le hacen evidentes todos sus defectos. La mitad entre el blanco y el negro es el gris, entre el rojo y el azul es el violeta, entre el amarillo y el violeta es un café sucio y si unes todos los colores no tienes más que un indefinible tono turbio.

Como la vida imita al arte, en la reciente política colombiana hemos empezado a ver las debilidades y los defectos de algunos de sus protagonistas en su afán de acomodarse en el centro de la composición. Rafael Pardo, Gustavo Petro, Lucho Garzón, han empezado a tornarse grises, violetas, cafés sucios y turbios. Ni fríos ni calientes, simplemente tibios y creo que no necesito recordar aquí lo que Jesús opinaba de las aguas tibias.

En la feria de los planteamientos de centro, de los planteamientos tibios, oímos hablar de democracia, diálogo, unión y paz. Pero luego vemos los hechos de sus apóstoles. Se les convoca a un congreso de su partido, y en él se les invita al diálogo, a una unión concertada, a una dirección unida haciendo uso de la democracia. ¿Y entonces que vemos? Que Lucho no asiste y no dialoga, que Petro asiste pero no dialoga, y que al perder unas simples elecciones genera conflicto, se separa del partido y despotrica de los resultados, muy a la colombiana, muriendo con el alma pegada de un inciso.

Esta claro como siempre que la democracia es justa, el partido unido y la paz lograda únicamente si el que las critica sale elegido.

En su vertiginoso viaje al centro Gustavo Petro, quien desde ya le ofreció el alma de la izquierda democrática al partido liberal, va a proponer un “acuerdo sobre lo fundamental” retomando las ideas que en los noventa esgrimiera el representante de la derecha en Colombia Álvaro Gómez Hurtado. Por supuesto el objetivo principal de esa propuesta será el ser elegido como candidato presidencial del nuevo partido “todos contra Uribe”.

En la nueva definición del término Centro político, no en Colombia, sino en Wikipedia encontramos además de la afirmación de que “los partidos puros de centro son más propios de Monarquías parlamentarias”, una frase que parece redactada por el mismo Petro: “El centro es encontrar acuerdos basándose en la esperanza de la buena fe.” ¡Por Dios! ¿Buena fe en la política colombiana? ¿Buena fe en Cesar Gaviria? ¿Buena fé …? ¡Una locura! Baste recordar que hizo Gaviria con el Nuevo Liberalismo, o con Colombia gracias a sus políticas económicas. Un acuerdo sobre lo fundamental sería lograr que Gaviria, Uribe, Arias y todos ellos se retiraran de la política a sus feudos, a disfrutar de sus logros económicos y dejaran este país gobernarse tranquilo.

El viaje al centro de Lucho Garzón , quien ahora funge de ex alcalde como si fuera un ex presidente, comenzó desde el lejano Partido Comunista Colombiano y terminó al sentarse en la oficina principal del Palacio Lievano; donde practicó con la ayuda de Dusan lo que tanto critica la izquierda: clientelismo. El antiguo comunista Gobernó llenando de impuestos a la desvencijada clase media, dando negocios multimillonarios a los ricos y limosnas de pan y leche para los pobres. Olvidando, o tal vez recordando, la frase de Lenín: “la limosna retarda la revolución.”

Es fácil vaticinar que los que piden el centro oscilaran como un péndulo para todas partes pues en un mundo en movimiento quedarse en el centro es casi imposible. La vida, como el arte, como la política para que sean bellos, tienen que estar llenos de matices y contrastes, de yin y yan.

El centro no los soportó ni Aristóteles, creador de la teoría del justo medio, quien siempre tomó partido por la monarquía en contra de la democracia Griega ya que Alejandro Magno pagaba mejor.

Darío Ortiz


El Polo y sus candidatos derrotados

Pasó el congreso del Polo dejándonos un sabor de nada.
Como se esperaba sólo fue una lucha de vanidades y de egos y una falta de propuestas. Los nombramientos de las directivas y las conclusiones de cómo elegir el candidato presidencial y que ese candidato pueda ser el mismo presidente del partido Carlos Gaviria, no solamente llevan a una división del partido sino que dejan mucho que desear sobre los que viven criticando la falta de aperturas políticas y las falsas democracias.

Hablan de democracia pero no aceptan la decisión de las mayorías y toda contienda electoral es injusta mientras ellos no ganen.

La izquierda democrática en Colombia hace mucho tiempo que debía pasar de la crítica a la acción propositiva y que su propuesta trascendiera su deseo electoral de llegar al poder pues ya es hora que nos expliquen “el poder pa´que”. Desde hace décadas la izquierda se especializó en ser la oposición, en criticar el accionar de los gobernantes y en su manera de dirigir el país. He hizo de eso un negocio. Pero ser crítico es fácil en éste país de criticones lleno de defectos y de necesidades. Sin embargo no muestran formulas de nada, no proponen nada claro para sacar adelante a Colombia y cuando se reúnen sus máximos líderes como en el congreso que acaba de pasar; pierden su tiempo haciendo reformas leguleyas de estatutos y peleándose por la manera de elegir un candidato.

Discutiendo por la candidatura presidencial en una nación donde abundan los pretenciosos presidenciables. Donde cualquiera que lo secuestren, que tenga una víctima en la familia, tres ideas, cuatro pesos o se baje los pantalones en público es una candidato a candidato. Un candidato a vicedespota como decía un poeta.

Mientras tanto en cada rincón de Colombia hay una pequeña parte de esa inmensa franja amarilla de la que hablaba Willian Ospina esperando el momento de ser tenida en cuenta tras siglos de abandono. Franja a la que nada le conmueve porque nada le proponen.

Desde la creación de firmes, luego la UP y más tarde con la reinserción del M19 el país le ha dado a la izquierda poco a poco la oportunidad de acceder a posiciones de poder con precarios resultados. Ha visto, eso sí , que no son los monstruos de los que hablara Laureano, ni alevosos alebrestadotes de la turba a la que en el setenta le temiera Lleras, ni los hombres grises que debíamos tener alejados tras una cortina de hierro. El país ha visto que son personas de carne y hueso que gobiernan desarmados, que son tan criticables y tan corrompibles, y tan clientelitas, y tan débiles, y tan burgueses, y tan lúgubres como los otros que habitualmente eligen a Alcaldías y gobernaciones.

Como la izquierda no ha propuesto nada en dos décadas, cuando llegan al poder nada cambia. Ninguna transformación social están haciendo en Colombia Navarro, Lucho, Samuel o los demás porque les estén dando un pan y un vaso de leche a un niño o porque hayan logrado cobrar muchos más impuestos. No es sacado de un manual de Engels o de Lenín el Pico y placa. No hay una sola medida del Polo democrático en el poder, que haya llevado a la reconstrucción de lo que los expertos llaman el tejido social.

Todas sus peleas y todos sus esfuerzos se han reducido a la manera de como van a elegir un candidato, patrocinada por los amigos del mismo y por los dos o tres ególatras que también se creen presidenciables alguno de los cuales ni siquiera fue al congreso. Peleando por la candidatura de un partido que mientras que no proponga ideas reales y no produzca hechos concretos, no tiene ni la más remota posibilidad de llegar al poder. Y no lo digo yo, que no soy candidato a nada, sino lo dicen sus propias ONG, lo dicen las encuestas, los politólogos y esos que nadie escucha, los millones de anónimos que no van a las urnas pero que necesitan urgentemente una sociedad menos excluyente, menos segregada e inequitativa

En ese congreso del Polo en vez de discutir una clara propuesta programática que gane la conciencia de los electores hasta volverse opción de poder, han discutido la elección de un candidato que antes de ser elegido ya ha sido derrotado.

miércoles, 11 de marzo de 2009

El último diario



No fue por sus columnistas, no fue por ellos. No fue por sus periodistas, no fue por ellos. No fue por sus gerentes ni por sus jefes de redacción, no fue por ellos. No fue por sus lectores ni por sus anunciantes, no fue por ellos. Fue por la decisión unánime y unilateral de sus propietarios allende los mares que resolvieron que el jueves pasado saliera la última edición del diario Tolima siete días.

No bastó su audiencia, no bastó el dinero de los que pautaron durante años o el espíritu periodístico de los que trabajaron en él. No importa que siempre lo hubieran hecho con una inversión mínima en planta y equipos. No importa nada. Simplemente dejó de ser un negocio rentable o talvez nunca lo fue. Ahora el sueño de muchos será de pronto un papel doblado que semanalmente nos entreguen entre una página de obituarios.

Porque a los empresarios españoles del periódico, como a los alemanes de la cerveza, como al gobierno nacional: el Tolima les importa un culo. Y perdonen mis lectores la palabra Tolima pero es que sus hijos no han sabido defender la luz que hicieron brillar sus antepasados y han dejado convertir su nombre en un adjetivo desagradable lleno de miseria, parapolítica y desempleo que solamente amerita que le envíen tropas en vez de planes de desarrollo o capital de inversión.

Hoy como ayer, como siempre, el Tolima es tierra de asalto y minería. Tierra de aventureros que buscan oro, guacas, votos, y muchos no encuentran sino tristezas, polvo y guerras; porque el oro siempre se le esconde a los avaros.

En nuestras montañas se libró la última batalla de la conquista española, fuimos los últimos en ser derrotados pero de aquí es el primer lugar que se van los que regresaron a colonizarnos de nuevo con sus Euros.

España nos dio la lengua con la que hoy esbozo estas ideas, nos dio un credo y buena parte de nuestro código genético. Ya no será nuestra patria, tampoco será nuestra madre, pero sigue siendo algo así como nuestro hermano mayor al que todavía tenemos mucho que aprenderle; pero nuestra pobreza no es agua que pueda calmar su sed de fortuna. No hay en América buenos frutos que no toque sembrar, no hay dinero limpio que no toque trabajar. No hay oro brotando en lingotes de nuestras montañas y ya era tiempo que los viejos conquistadores supieran que el dorado era tan sólo una leyenda.

Ya no son las épocas en que Villegas y Cano fundaran la gran prensa nacional con criterios ideológicos para difundir las ideas liberales. Ya el liberalismo no es una ideología, ni un partido, sino un alud que viene montaña abajo después de haber sido impuesto en todo el mundo y en el que ahora prima el sálvense quien pueda.

Si no logran seguir llevando carabelas cargadas de oro se irán del Tolima los bancos, los teléfonos, el equipo de fútbol, las petroleras y hasta los políticos como ayer se fueron los españoles de la prensa. Se irán no solamente de aquí sino de todo el país, sin necesidad de Bolívar o florero de Llorente, sin disparar un tiro, se irán simplemente si sus libros de contabilidad así lo indican.

Sin embargo ninguna satisfacción da que la competencia se rinda. No hay canto de victoria porque se sigan imprimiendo en solitario las páginas delgadas de éste diario. Cada empresa que se cierre en el Tolima es derrota de todos. Es otro puñado más de desempleados en una ciudad que los tiene de sobra. Es otro grupo de amigos abandonados a su suerte. Queremos seguir oyendo sus voces, sus ideas, sus opiniones, porque sabemos que esa decisión no fue por los tolimenses, no fue por ellos.

Darío Ortiz

El Nuevo día, miercoles 11 de marzo, 2009

martes, 10 de marzo de 2009

DICTADURAS DEMOCRATICAS


Con el referéndum aprobatorio de la reelección indefinida en Venezuela que le abre el camino a Hugo Chávez para morir de viejo en el solio presidencial, se marca el paso de lo que seguramente nuestros hijos conocerán como el periodo de las Dictaduras Democráticas de América latina.

Prometiendo cambios y salvaciones que nunca llegan, reformando constituciones nacionales como si fueran reglamentos de oficina, reuniendo firmas y ganado plebiscitos con ridículos márgenes de votos que nunca vencen al abstencionismo y que no son significativos frente a la población de sus respectivos países; un grupo de tiranos que todavía se hacen llamar presidentes se aferran indefinidamente al poder con el beneplácito de las pequeñas minorías que se engordan a su alrededor.

Al presidente Chávez, el pionero de la Dictadura Democrática, que acaba de allanar el camino para su cuarta reelección le siguen el presidente Correa que aspira a ser reelegido en Ecuador el próximo 26 de abril; el presidente Morales de Bolivia que aspira hacerlo el 5 de diciembre y por supuesto nuestro presidente Uribe que se va a hacer reelegir por tercera vez el año entrante y cuyos émulos ya hablan de un proyecto de reforma para una reelección indefinida.

Sin importar la tendencia política de su gobierno o si se es amigo de Castro o de Bush esa contagiosa fiebre de poder, con todos lo síntomas de megalomanía que la caracterizan, cumple en todos los países con las mismas formulas de procedimiento: una campaña permanente con uso y abuso de los medios de comunicación, un ataque indiscriminado de la prensa opositora, manipulación de las altas cortes, señalamiento de la oposición como causantes de todos los problemas, clientelismo descarado del congreso para que les apruebe sus formulas de reelección, fortalecimiento del aparato militar, concentración de poder en cabeza del presidente y dominio de los organismos de control.

Aun antes de ganar para su tercer mandato ya Uribe al haber sido reelegido ha escogido las figuras principales de los entes de control político, económico y judicial del país cuya efectividad propuesta en la constitución del 91 dependía de la alternancia del presidente. Fiscalia, Procuraduría, Contraloría, Registraduría, Corte constitucional y la junta del Banco de la República ahora son organismos compuestos por sus candidatos en las conocidas ternas de a uno debilitando el sentido de sus funciones. Ni hablar de un presidente como Chávez con diez años en el poder, ni de las constituciones de Ecuador y Bolivia hechas a imagen y semejanza de sus líderes.

Aunque las nuevas formas de Dictadura insisten en su disfraz democrático al ser una y otra vez legitimizadas en las urnas, como en el caso de Venezuela que han tenido quince elecciones en diez años, no sabemos que candidato pudiera, desde el duro asfalto, ganarles una elección a quienes a punta de chequeras gubernamentales, falsos positivos, programas semanales de televisión como alo presidente, interceptaciones telefónicas, censuras de prensa, manipulaciones estadísticas o mesiánicos consejos comunales se hacen imprescindibles para los que todavía conservan el viejo hábito de votar.

Por supuesto si fueran otros los presidentes perpetuos Chávez, el militar, habría intentado diez golpes de estado para impedir que cualquiera se eternizara en el cargo, Morales haría levantamientos indígenas contra la dictadura, y Uribe como senador sería un vehemente defensor de la no reelección con la ayuda de millones de firmas y de los Teodolindos y las Yidis Medinas.

Darío Ortiz
marzo 2009

martes, 24 de febrero de 2009

A pesar de ser mujer…

Es verdaderamente increíble que Pedro Pablo Trujillo, a pesar de ser congresista, afirme y reafirme que no es normal que las mujeres hagan respetar y defiendan su posición y que cínicamente diga que Carmén Sofía Bonilla la directora de Cortolima “ a pesar de ser mujer fue capaz de hacer uso de sus capacidades…” Es absurdo que además lo considere un elogio y no un insulto de género y no sólo es impensable esa posición en el siglo XXI sino en toda la historia donde las mujeres a pesar de ultrajes, humillaciones y opiniones como las del congresista han demostrado la “berraquera” de la que son capaces.

Los ejemplos sobran y abundan.

La gran revolución en la egiptología de nuestro tiempo fue descubrir la importancia de las faraonas que tuvo Egipto en sus miles de años de historia siendo las más famosas Hatshepsut y Cleopatra VII, que su sólo nombre indica que hubo seis reinas Cleopatra antes que ella. Hatshepsut reino muchos años a nombre de su hijastro Tutmosis III que sería conocido como el Napoleón de Egipto y que con sus ejércitos durante la regencia de Hatshepsut logró la mayor extensión de Egipto en toda su historia. Hastshepsut a pesar de ser mujer auspicio esas guerras y ordenó la construcción del extraordinario templo Djeser Djeseru cuyo nombre significa perfección de perfecciones.

Federica Augusta Sofía que pasaría a la historia como Catalina La grande de Rusia a pesar de ser mujer dirigió un golpe de estado contra su marido el zar Pedro III y reinó sabiamente hasta su muerte 34 años después. Amiga de Diderot, Voltaire y Montesquieau, los grandes pensadores franceses de su tiempo. Culta e inteligente vivió como se le dio la gana con los amantes que quiso tener, hizo la colección de arte más grande del mundo y añadió a su país la bobadita de 518 mil kilómetros cuadrados, incluyendo Bielorrusia, Lituania, Crimea y Ucrania entre otras naciones. Fue la primera en derrotar a los invictos Turcos y no una sino dos veces y en sus antiguas tierras mandó a fundar Odessa siendo estos unos pocos ejemplos de lo que ésta mujer fue capaz.

La única persona que ha ganado dos premios Nóbel en dos ciencias diferentes a pesar de ser mujer fue la polaca-francesa Marie Sklodowska Curie premio Nóbel de física en 1903 y de química en 1911 gracias a los estudios de radioactividad y al haber descubierto dos elementos químicos el polonio y el radio. Se graduó de Física y de matemáticas en tan sólo tres años, fue la primera mujer profesora de la Sorbona de París y es un claro ejemplo de lo que la palabra Genio significa. No bastándole con eso fue madre de Irene quien también fue premio Nóbel de química en 1935.

Y si esos nombres suenan lejanos entonces hay que recordar a Manuela Saenz con las botas puestas y espada en mano cuando se enfrentaba a un piquete asesino mientras el libertador de cinco naciones corría como un conejo a esconderse debajo de un puente muerto de miedo.

Y si el congresista insiste en decir que no se ven mujeres con aspiraciones políticas es porque no conoce de historias como las de Mariacano esa inmensa mujer que de los años 20 al 40 despertó y lideró los movimientos sociales en Colombia al punto de ser una de las fundadoras del partido socialista revolucionario.

No alcanzarían las páginas de éste diario para enumerar las mujeres que han sido capaces de hacer respetar su posición en todas las áreas y lugares del mundo y los aportes que ellas han hecho. ¿Qué sería de nuestra civilización sin Juana Inés de la Cruz, sin María de Nazareth, sin Florence Nightingale o tantas otras?

Mañana seguramente ya nos habremos olvidado del descache del congresista y hasta de su nombre pero jamás nos vamos olvidar de las mujeres que, desde nuestras propias madres, a punta de amor, tesón y defensa de sus posiciones han construido nuestra historia de manera individual, familiar y colectiva a pesar de ser mujeres o más bien afortunadamente por serlo.
Darío Ortiz

Dictaduras democráticas

Con el referéndum aprobatorio de la reelección indefinida en Venezuela que le abre el camino a Hugo Chávez para morir de viejo en el solio presidencial, se marca el paso de lo que seguramente nuestros hijos conocerán como el periodo de las Dictaduras Democráticas de América latina.

Prometiendo cambios y salvaciones que nunca llegan, reformando constituciones nacionales como si fueran reglamentos de oficina, reuniendo firmas y ganado plebiscitos con ridículos márgenes de votos que nunca vencen al abstencionismo y que no son significativos frente a la población de sus respectivos países; un grupo de tiranos que todavía se hacen llamar presidentes se aferran indefinidamente al poder con el beneplácito de las pequeñas minorías que se engordan a su alrededor.

Al presidente Chávez, el pionero de la Dictadura Democrática, que acaba de allanar el camino para su cuarta reelección le siguen el presidente Correa que aspira a ser reelegido en Ecuador el próximo 26 de abril; el presidente Morales de Bolivia que aspira hacerlo el 5 de diciembre y por supuesto nuestro presidente Uribe que se va a hacer reelegir por tercera vez el año entrante y cuyos émulos ya hablan de un proyecto de reforma para una reelección indefinida.

Sin importar la tendencia política de su gobierno o si se es amigo de Castro o de Bush esa contagiosa fiebre de poder, con todos lo síntomas de megalomanía que la caracterizan, cumple en todos los países con las mismas formulas de procedimiento: una campaña permanente con uso y abuso de los medios de comunicación, un ataque indiscriminado de la prensa opositora, manipulación de las altas cortes, señalamiento de la oposición como causantes de todos los problemas, clientelismo descarado del congreso para que les apruebe sus formulas de reelección, fortalecimiento del aparato militar, concentración de poder en cabeza del presidente y dominio de los organismos de control.

Aun antes de ganar para su tercer mandato ya Uribe al haber sido reelegido ha escogido las figuras principales de los entes de control político, económico y judicial del país cuya efectividad propuesta en la constitución del 91 dependía de la alternancia del presidente. Fiscalia, Procuraduría, Contraloría, Registraduría, Corte constitucional y la junta del Banco de la República ahora son organismos compuestos por sus candidatos en las conocidas ternas de a uno debilitando el sentido de sus funciones. Ni hablar de un presidente como Chávez con diez años en el poder, ni de las constituciones de Ecuador y Bolivia hechas a imagen y semejanza de sus líderes.

Aunque las nuevas formas de Dictadura insisten en su disfraz democrático al ser una y otra vez legitimizadas en las urnas, como en el caso de Venezuela que han tenido quince elecciones en diez años, no sabemos que candidato pudiera, desde el duro asfalto, ganarles una elección a quienes a punta de chequeras gubernamentales, falsos positivos, programas semanales de televisión como alo presidente, censuras de prensa, manipulaciones estadísticas o mesiánicos consejos comunales se hacen imprescindibles para los que todavía conservan el viejo hábito de votar.

Por supuesto si fueran otros los presidentes perpetuos Chávez, el militar, habría intentado diez golpes de estado para impedir que cualquiera se eternizara en el cargo, Morales haría levantamientos indígenas contra la dictadura, y Uribe como senador sería un vehemente defensor de la no reelección con la ayuda de millones de firmas y de los Teodolindos y las Yidis Medinas.
Periódico El Nuevo Día, miércoles 25 de febrero 2009

domingo, 22 de febrero de 2009

Ventana al mundo

Publicación a proposito de la exposición Ventana al Mundo en el Museo de Arte Moderno de Cuenca Ecuador. 12 de febrero al 15 de marzo de 2009.

Dario ortiz y su moderna antiguedad

Una obra que trasciende de lo estético, debida y técnicamente tratado por el creador, y se extiende hacia un diálogo con sensaciones y reflexiones, es lo que propone Darío Ortiz Robledo, pintor colombiano que, a edad temprana descubrió en el arte una voz, una invitación al diálogo con el público.
Quienes se detienen a admirar sus escenas encuentran en ellas ese toque de pasado y presente, de un moderno renacimiento.
Esto es lo que plantea el artista colombiano, uno de los pintores que estará presente en la muestra organizada por el aniversario del Museo de Arte Moderno de Cuenca.
Cuadros de gran formato en técnicas de óleo sobre lienzo, carboncillo y mixtas, hasta ayer eran montados sobre marcos por personal de museografía. El pintor los observaba con detenimiento y formaba parte de las escenas con las que también dialogaba, en silencio.
Conocer sobre las historias contadas en su trabajo fue el objetivo, así como descubrir a creador y su mirada contemporánea evidente en la figura.
* Historias contadas sobre el lienzo. ¿De qué hablan? ¿Poseen una narrativa?
En estas obras de lenta elaboración y de personajes tan variados, lo que se produce es que termina habiendo una narración.Una narración que no parte de una historia lineal, porque el arte finalmente se trata de las cosas inmateriales, de lo que no se puede poner en palabras.Lo que trato es encontrar una serie de elementos, invisibles de los personajes, a partir de las inquietudes que uno tiene.En mi pintura, la gran inquietud y lo que me llevó a dejar hace algunos años todo lo que es la experimentación conceptual y la parte abstracta, es tratar de encontrar al hombre, al ser humano.
* El ser humano como inquietud ¿Qué de él lo motiva?
Son detalles cercanos. Algunos como una especie de cadáver exquisito que salen de manera inconciente y otros con conciencia donde hay cosas muy claras por definir.Una de esas inquietudes, por ejemplo, fue mi padre. Hace cuatro años murió después de una enfermedad muy larga. Yo había asistido a muchos entierros pero jamás yo había visto la muerte tan cerca, esa probabilidad que tenemos de morir.Esos conflictos que generaron la muerte de mi papá, de alguna manera se muestran en la pintura.Otro es el tema del sexo, que para Freud marca la pauta de los conflictos. Entonces de cierta manera yo me enfrento a mis propios conflictos frente al sexo y la respuesta de eso es la obra. Es una forma de ser honesto con uno mismo.
* ¿Cuándo descubre la necesidad de esa honestidad?
Lo que me llevó a esto fue que hace algunos años me gané un premio con unas obras muy contemporáneas y cuando los jurados, el día del premio, explicaron mis obras me di cuenta que ahí no pasaba nada, que ellos no habían entendido nada de lo que yo había hecho y que necesitaba un lenguaje más directo para generar un diálogo con el público a través de las figuras.
* Ser un artista contemporáneo ¿Qué es para usted?
Es una posición frente a la vida, no se trata de ser más o menos conceptual. Yo voy contra la corriente. Me parece que solo los peces muertos nadan con la corriente. El pez que está vivo tiene que nadar en contra. (MLS)


Periodico el Mercurio, Cuenca, Ecuador. Febrero 11 de 2009

Articulo de la prensa japonesa sobre la muestra Colombia+Japón

Dario Ortíz-Pintor Barroco de Colombia en la escena

El mes pasado se realizó en la galeria Ai de Onahama, una exposición de 3 artistas, Takashi Yukawa con dos artistas de Colombia, Gustavo Vélez, escultor y Darío Ortíz, pintor. La exposición fue realmente impresionante. Pienso que hubo gente que la dejó pasar por lo que la exhibición fue por muy corto período.

Durante los últimos años, Yukawa ha viajado dos veces a Colombia en donde realizó trabajos y exhibiciones . Yukawa y Vélez se conocieron en Pietrasanta Italia, ciudad reconocida por la producción de mármol, en donde Yukawa había ido a estudiar por corto tiempo. Esa e la razón por la cual comenzó a viajar a Colombia.

Las obras de Vélez y Yukawa son contrastantes, sin embargo el punto común que existe es la conciencia de la inmensidad. Las de Vélez son curvas muy refinadas de una expresión abstracta de una forma rígida. Por otra parte, las de Yukawa son de una expresión figurativa con afluencia lírica y con un sabor dócil y apacible. En la pasada exhibición de los dos que se realizó en Tokyo, sentí una armonía en la exhibición aun con la persistencia de los dos.

Sin embargo, en la exposición esta vez de los tres, se irregularizó la armonía que parecía a una pintura barroca con excesiva locuacidad, causando un buen sentido del estimulo.

Obviamente, la razón está en el artista Ortíz. La verdad es que con Ortíz habíamos dialogado como una hora, sobre sus obras durante su visita con Yukawa al museo, unas semanas antes de la exposición. Fue realmente denso e interesante rato.

Se podría decir que la pintura de Ortiz es barroca de la época contemporánea, constituida por la grandeza, y de un tema ponderoso, además dramático de un tono oculto, armonizando con la intimidad y el atrevimiento, una interpretación tradicional a lo contemporánea. El dandismo a lo Hollywood y el modus sólido clásico que se refleja en ella, no creo que sea posible crearla en esta nación.

Observando su catálogo, me hizo recordar a Artemisia Lomi Gentileschi, artista representiva del barroco italiano en el siglo XVII y le pregunté a Ortíz sobre ella y sobre la obra "Judith and Holofernes". Por mi mala pronunciación no nos pudimos entender, pero al rato, Ortíz me señaló una imagen en su catálogo con el título que decía precisamente "Judith and Holofernes".

Por : Yoshiharu Sasaki
Sub-Director Iwaki Art Museum, Japan

En contravía

Cuando nos preparábamos para estrenar constitución el lúcido exgobernador del Tolima Gregorio Rudas (q.e.p.d.) decía que el problema Colombiano es que siempre vamos en contravía de la historia. Sostenía Rudas que cuando debimos ser federalistas fuimos centralistas, cuando necesitamos el libre cambio fuimos proteccionistas y en fin que cuando el mundo giraba para alguna parte nosotros girábamos para otra. Es probable que los acontecimientos de la era Obama le darán nuevamente la razón por las medidas que promete el primer mandatario y que van en contravía de lo que nosotros llevamos años tratando de hacer.

Desde 1935 los norteamericanos tienen una ley que les ha permitido tener fuertes sindicatos que sin embargo los empleadores han logrado mellar con otras normas creadas posteriormente. Esos sindicatos aportaron 80 millones de dólares a la campaña de Obama por su promesa de hacer una ley que los fortalezca de nuevo como una manera de proteger el bien más preciado de la sociedad americana “la clase media”. La exigencia de los sindicatos comienza con pedir que el gobierno salve con 25 millones de dólares a la industria automotriz y con ello el futuro de tres millones de trabajadores.

En Colombia, ni los discursos de Gaitan, ni los muertos, ni los ministros y alcaldes exsindicalistas han logrado que pare la desmantelación progresiva del sistema sindical Colombiano. Sistema que ha sufrido miles de asesinatos de sus líderes en manos muchas veces de miembros de la fuerza pública o de organizaciones gobiernistas al margen de la ley mientras se les acusa, de ser el motivo de quiebra de las grandes empresas colombianas como Colpuertos, Avianca o Acerías paz del río entre muchas otras. Las cifras de los sindicalistas asesinados durante el presente gobierno han sido sistemáticamente rechazadas por el presidente Uribe en contra de todos los informes de la ONU y demás organizaciones de derechos humanos

La ampliación y fortalecimiento del Social Security, el sistema pensional norteamericano, y del Medicare, el sistema de salud, principales promesas de Obama, se encuentran, como el tema sindical, en plena contravía con nuestra historia reciente donde se ha tratado en los últimos gobiernos de desmantelar el seguro social y el sistema pensional con complicidad del ejecutivo que auspició durante años sus recortes presupuestales y su pésimo servicio para beneficiar empresas privadas de salud y pensiones.

Sea verdad o no el vox populi, que no me consta, de que las familias Pastrana y Uribe participan de las ganancias de alguna EPS o que muchos congresistas sean dueños de EPS, IPS o ARS como lo ha afirmado el exsenador Alejandro Guerra Hoyos no olvidemos que el asesor del presidente Pastrana en el tema de la salud y luego ministro era el expresidente de Colsanitas Ernesto Riveros, y que el presidente Uribe además de la triste historia del ISS, siendo senador fue el principal ponente y promotor de la ley cien que convirtió la salud en un negocio privado y en un oneroso impuesto más para nuestra deteriorada clase media.

La última reforma pensional del año 2003 que hizo aún más difícil el justo derecho a una pensión fue propuesta y promovida por el uribismo que sin embargo junto con nuestro presidente no han tomado ninguna medida ante el descalabro privado de los fondos de pensiones por las malas inversiones que han hecho y que ponen las pensiones de todos en la cuerda floja ya que si desaparece el dinero no tendrán con que responderle a sus obligados ahorradores.

Así que según parece por la avaricia y ceguera de nuestros dirigentes vamos a seguir dándole la razón a Rudas al estar en contravía de la historia, pero lo que es peor, en contravía de las propias necesidades de nuestro pueblo.
Febreo 18 2009

Sionismo y violencia

El 14 de mayo de 1948 se declaró la independencia del estado de Israel bajo el beneplácito de la recién fundada ONU dando comienzo a una guerra que aún no termina. Era el triunfo del Sionismo nacionalista fundado en la década de 1880 por el judío alemán Theodor Herlz sobre la diáspora comenzada en el año 70 dc.

Desde entonces con la teoría de la legítima defensa y la muy discutible de los ataques preventivos, arguyendo la vieja promesa de una tierra prometida, poniendo al mundo por testigo del terrible holocausto nazi y victimizandose ante el terrorismo islámico; los israelitas se creen con derechos suficientes para decidir sobre la vida del pueblo Palestino: millones de personas inocentes propietarios legales de una tierra cuyos ancestros la habitan hace más de mil de años.

El estado de Israel reclama como suya a Palestina aunque sea claro que en los treinta y dos siglos que han transcurrido desde la toma de Jericó los judíos han tenido dominio sobre esa tierra tan sólo durante seis: los cuatrocientos años que trascurrieron antes de la invasión Asiria, el centenar de años previos a la destrucción de Jerusalén por los romanos que motivo la Diáspora o éxodo judío y los sesenta actuales. Teniendo en cuenta además que en 1920, tras treinta años de migración a Palestina, los judíos no eran ni el 10% de la población y en 1940 no eran propietarios sino del 6% del territorio, esa afirmación no sólo es temeraria sino errada al justificar el expolio más grande perpetrado en la historia moderna.

Pero todo aquel que opine contra las políticas del estado de Israel es acusado de anti semita o neo nazi auspiciado por el poder que tienen los más de seis millones de judíos en Estado Unidos y la eficiente propaganda del movimiento sionista.

Sin embargo desde un famoso libro del rabino de origen Hungaro Yoel Teitelbaum de hace seis décadas al más reciente “Contra el Estado de Israel” del profesor judío Yakov Rabkin muchos textos judíos actuales creen que el sionismo es el origen de la mayoría de los problemas judíos en el siglo XX y una fuente permanente de derramamiento de sangre. Incluso antes de la Shoá o masacre de judíos en la segunda guerra mundial escribían los rabinos acerca de los peligros del movimiento sionista que creía en las futuras bondades que llevaría el creciente antisemitismo de Europa cuyos líderes sabían que un recrudecimiento del problema judío favorecería la creación del Estado de Israel. Inclusive quien fuera el primer ministro Israelí durante una década David Ben Gurión llegó a afirmar que “entre salvar a todos los niños judíos enviándolos a Inglaterra o salvar la mitad enviándolos a Palestina, el preferiría salvar la mitad”.

Basados en las enseñanzas de la Torá y la tradición judía dónde se habla de adoptar posiciones de amor con los contradictores, se hace énfasis en el respeto a la vida humana y al principio de ser la silenciosa “luz para las naciones” muchos rabinos y con ellos grandes porciones del judaísmo, se oponen activamente al sionismo y a la creación y mantenimiento de un estado judío por la fuerza de las armas y la violencia. Amplios sectores de los judíos jaredís ultra ortodoxos y los miembros del judaísmo reformista fieles al programa adoptado en 1885, junto al activo partido político israelí Shas y un número cada vez más creciente de intelectuales judíos laicos entre ellos varios ex ministros y eminentes políticos israelitas se encuentran entre dichos opositores.

Al ver la complacencia de occidente con los crímenes del gobierno israelí, sus amenazas nucleares, los asesinatos selectivos y los bombardeos indiscriminados que sólo en las últimas semanas dejaron más de quinientos niños muertos, tengo la esperanza que únicamente esa toma de consciencia y revisión del verdadero sentido del judaísmo salve a Palestina antes de que se cumplan las palabras del Levítico 18-28 y que la tierra los vomite “cuando la hayan contaminado, como vomitó a la nación que ocupaba antes que ustedes”.
Periodico el nuevo día 27 enero 2009

Viendo llover


Como Isabel viendo llover en Macondo cada vez que en Colombia llega el invierno nos toca contar impávidos los días y las horas hasta perder el sentido exacto del tiempo en medio de aguaceros interminables y malas noticias. La gente deambula por entre los pueblos inundados olvidando cuando fue su última comida y sin saber cual será la próxima, mientras el barro lleva a todas partes el olor putrefacto de los muertos y la presencia momentánea del gobierno consiste en hacer un avalúo de las perdidas; un conteo de los desaparecidos; un pedido de paciencia y la promesa de reconstruir alguna escuela con la certeza que en algún momento escampará y llegará otro verano que baje el nivel de las aguas y dé paso a otra sequía.

Muy acuciosos los que evalúan los desastres saben cuantos muertos hubo por el invierno en el último año (159) y cuantos heridos (222), y han contado el número de casas destruidas (3300) hasta tienen precio a los daños. Sabemos también que esos números van en aumento, como una demostración macabra de que poco o nada se está haciendo. ¿Pero quién tiene un plan para que en cinco meses no tengamos que estar de nuevo contando muertos?

Ahora que el invierno comenzó a aflojar es necesario que nos preguntemos si vamos a seguir inermes ante las inclemencias climáticas que año a año nos están sacudiendo sin que veamos tomar medidas reales en el asunto. Esta bien que la naturaleza es impredecible cuando de maremotos, explosiones de volcanes o terremotos se trata, pero los ciclos climáticos de la tierra conservan aún un ritmo milenario que permite prever con cierta regularidad los periodos de sol y de lluvia. El conocimiento de esos ciclos y su adecuada manipulación permitió el florecimiento de culturas como la Egipcia, la China o la Sinú en Colombia como para que hoy en día nosotros sigamos somnolientos como Isabel en los textos de García Márquez mientras se desbordan ríos y se inundan pueblos.

Hace cuatro mil años los Egipcios sustentaron toda su economía y su bienestar en el desbordamiento estacional del río Nilo, hace más de dos mil años los chinos construyeron un canal para tratar de normalizar las crecidas del río Amarillo y hace más de ochocientos años se construyeron los canales de irrigación del río Sinú que servían para aprovechar su desbordamiento anual y ahora a nosotros nos toca tener paciencia porque tanta tecnología en el siglo veintiuno no sirve para controlar las lluvias que comienzan todos los marzos y todos los septiembres y que desbordan siempre los mismos ríos.

Teniendo un enorme atraso en obras que fortalezcan y mantengan vertientes y cauces y convertidas las Corporaciones Autónomas Regionales en fortines medio políticos en vez de medio ambientales y la Dirección de Prevención y Atención de Desastres en un simple centro estadístico, poca esperanza nos queda de que las cosas cambien.

No sabemos entonces quien cuida el sedimento y la cuenca de los ríos, ni quien protege sus orillas o cual es el plan nacional para evitar nuevos desastres. No sabemos que se va a hacer mientras comienzan de nuevo las lluvias en cuatro meses para evitar deslizamientos y desbordamientos, ni dónde están los responsables del deterioro ambiental o los culpables de que no se hayan tomado medidas oportunas. No sabemos siquiera el futuro próximo de los miles de damnificados que les pedían aguante al verlos con el agua en la cintura. Sólo nos queda seguir viendo llover en Macondo hasta que un pez entre nadando por la ventana y se vaya por la puerta o que pase algún Noé que nos lleve en su arca en premio por haber tenido tanta paciencia.
Publicado en el Nuevo día, enero 2009

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Demócratas y Republicanos

En Colombia dudamos sobre las bondades que traería para el país la elección del candidato Demócrata o del Republicano a la presidencia de los Estados Unidos, hasta el punto que la embajadora Barco y algunos senadores hacen lobby para defender sus proyectos frente a los nuevos candidatos. Sin embargo para entender la manera como nos mirará el nuevo gobierno norteamericano debemos primero comprender quienes son los republicanos y quienes los demócratas.

Los republicanos que son los conservadores han tenido 18 presidentes, su símbolo es el elefante y su color es el azul; mientras que los demócratas que son los liberales han tenido 13 mandatarios, su símbolo es el Asno y su color es el rojo. A diferencia de nuestros liberales y conservadores cuyos fundamentos partidistas se perdieron con el paso del tiempo sepultados en los libros de historia, las distancias ideológicas de los homólogos norteamericanos más bien se han marcado con los años en su lista de valores morales, sociales, económicos y en sus relaciones internacionales.

El partido republicano que nació como proteccionista, y que con Lincon a la cabeza le dio libertad a los esclavos negros, fue el padre del gran crecimiento americano durante una hegemonía de casi cincuenta años basada en bajos impuestos internos y altos aranceles lo que le permitió un desarrollo enorme a la industria norteamericana. Ese fortalecimiento desmedido de los monopolios y los oligopolios fue uno de los causantes de la gran depresión del 28 y de la miseria humana que arrastro consigo, produciendo la caída del partido y las reformas intervencionistas de Roosevelt.

La gran brecha entre ambos partidos se ahonda durante el gobierno del demócrata Flanklyn D. Roosevelt (1933-1945) quien produjo después de la gran depresión de los años veinte una serie de reformas radicales conocidas como el “New Deal” (nuevo reparto) creando con ellas el Estado Bienestar norteamericano; y que consistieron en la creación de la caja de pensiones de jubilación conocida como La Seguridad Social, el invento del Salario Mínimo, la empresa estatal de energía eléctrica, la defensa de los derechos de los negros entre otras reformas defendidas aún hoy por el candidato demócrata Barak Obama.

Truman, y Kennedy continuaron la defensa de los derechos civiles de los negros y Jonson aumentó aún más el gasto público con su “guerra contra la pobreza” creando entre otros un seguro medico gratuito para los pobres el Medicaid. Dichas medidas, aunque no parezca lógico ya que Estados Unidos es un país capitalista comúnmente llamado de derecha, hacen que los demócratas representan la izquierda norteamericana, dejando la derecha para los republicanos. Comprendiendo que no es una derecha fascista ni tampoco una izquierda bolchevique.

El final del reinado del gasto público y las reformas sociales llegó durante el gobierno del demócrata Carter cuya crisis económica permitió el reencauche del partido republicano que volvió con sus principios fundamentales de seguridad nacional, libre cambismo, reducción de los impuestos y reducción del gasto público. Incluso el paréntesis del demócrata Clinton obtuvo grandes resultados económicos con la reducción del gasto público planteada por los republicanos.

En síntesis los republicanos construyeron ese país y los demócratas lo hicieron vivible.

Por eso la pelea por la presidencia de los Estados Unidos es algo más que un carnaval de Blancos y Negros. Es la lucha de unos derechos sociales frente a unas libertades económicas. Es la decisión de que la nación más poderosa de la tierra cobre impuestos e intervenga en la economía o no lo haga

Hondas diferencias hay entre Obama y McCain pero que nos quede claro a todos, que los demócratas y los republicanos cuando llega la hora de defender los intereses norteamericanos, de sus ciudadanos y de sus empresas, se aplican al viejo adagio de que olivos y aceitunos todos son uno.
Miercoles 3 de septiembre, El Nuevo Día